EL COLEGIO DE APAREJADORES INCORPORA A LOS DOCTORES A SUS DISTINCIONES

EL Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Burgos ha entregado sus reconocimientos oficiales de 2017 con los que ha reconocido a la Fundación Diper como Colegiado de Honor y ha entregado el galardón a la notoriedad profesional a Miguel Ángel Ortega, Arquitecto Técnico de la Catedral desde 2008. En este marco se entregó también la insignia a los nuevos colegiados, una escultura a los que cumplieron 25 años de profesión y, por primera vez, se reconoció a los 9 aparejadores que han conseguido en Burgos, el título de doctor.

El presidente del COAATBU, Jesús Manuel González, inauguró un acto que enmarcó con optimismo en el principio del “final de la crisis” por lo que dio la bienvenida a los nuevos colegiados con “buenas perspectivas” para el futuro.

En nombre de los recién colegiados, Lucía Méndez Soto, abogó por “no regalar nuestro talento” y poner en valor su formación y su vocación como “aparejadora” para “contribuir a mejorar el entorno” en el que vivimos.

Por su parte, José Ignacio Maté Barbero, representante de los colegiados que han cumplido sus bodas de plata en la profesión, recordó lo que han cambiado los tiempos y cómo se ha pasado “de la calidad a la economía” o “de la artesanía a la tecnología”.

Por primera vez, el COAATBU reunió a los nueve aparejadores que han conseguido en Burgos desde 2012 el título de Doctor universitario. El primero de ellos fue José Manuel González Martín quien recordó la “lucha” por conseguir que los aparejadores pudieran optar también a desarrollar una carrera académica plena.

En esta ocasión, la Fundación Diper fue la entidad reconocida como “Colegiado de Honor”, galardón que recogió su presidente, Víctor Beramendi. En su intervención recordó la importancia de San Juan de Ortega y la apuesta de la fundación por continuar la historia del monasterio como “hito vivo del Camino de Santiago”.

El COAATBU reconoció también la notoriedad profesional de Miguel Ángel Ortega Andrés, vinculado a la restauración de la Catedral de Burgos desde 2008, quien quiso dedicar el galardón a todos los profesionales de la restauración y, especialmente, a los oficios que tienden a desaparecer. Además, aprovechó la ocasión para reivindicar mayor inversión y la vinculación del Gobierno de la nación en la restauración del patrimonio de Castilla y León y de Burgos.

El acto contó con la presencia de Juan Manuel Manso, vicerrector de la Universidad de Burgos, quien reconoció el esfuerzo de los aparejadores vinculados a la institución académica que han conseguido el título de doctor. Y la clausura corrió a cargo del teniente de alcalde, Salvador de Foronda, quien reconoció haber visto el “sufrimiento” de los aparejadores durante la crisis pero consideró que ya puede mirarse al “futuro con esperanza”.

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